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Introducción
Teniendo en cuenta que en el año 1984 del total de accidentes
ocurridos en España, el 14,6% de los mismos ocurrieron
en el sector de la Construcción y en cuanto a gravedad,
17,1 % de los graves y el 19,2% de los mortales, podemos deducir
la importancia de los estudios encaminados a reducir la accidentabilidad
en este sector. Asimismo se observa que las caídas a distinto
nivel ocupan el 6,2% del total de accidentes en dicho sector,
pero en cambio ocupan el 18,3% de los graves y el 19% de los mortales.
Una de las protecciones que se pueden utilizar para evitar o disminuir
la caída de las personas a distinto nivel son las redes
de protección.

Objeto de
la utilización de las redes de protección
Las redes pueden
tener por objeto:
1. Impedir la caída de personas u objetos y, cuando esto
no sea posible,
2. Limitar la caída de personas y objetos.
Para conseguir el primer objetivo, aparte de otras posibles protecciones,
se pueden utilizar:
• Redes tipo tenis.
• Redes verticales con o sin horcas (para fachadas).
• Redes horizontales (en huecos).
En el segundo caso se pueden utilizar:
• Redes horizontales.
• Redes verticales (con horcas).
Tipos de
redes
Redes para evitar
caídas
Redes tipo tenis
Se pueden utilizar,
fundamentalmente, para proteger los bordes de los forjados en
plantas diáfanas, colocando siempre la red por la cara
interior de los pilares de fachada.
Constan de una red de fibras, cuya altura mínima será
de 1,25 m, dos cuerdas del mismo material de 12 mm de diámetro,
una en su parte superior y otra en la inferior, atadas a los pilares
para que la red quede convenientemente tensa, de tal manera que
pueda soportar en el centro un esfuerzo de hasta 150 Kgs.
Redes verticales
de fachada
Se pueden utilizar
para la protección en fachadas, tanto exteriores como las
que dan a grandes patios interiores. Van sujetas a unos soportes
verticales o al forjado.
Redes horizontales
Están destinadas
a evitar la caída de operarios y materiales por los huecos
de los forjados. Las cuerdas laterales estarán sujetas
fuertemente a los estribos embebidos en el forjado.
Redes para limitar caídas
Redes con soporte
tipo horca
Las llamadas redes con horca se diferencian de las verticales
de fachada en el tipo de soporte metálico al que se fijan
y en que sirven para impedir la caída únicamente
en la planta inferior, mientras que en la superior sólo
limitan la caída.
La dimensión más adecuada para estas redes verticales
es de 6 x 6 m. El tamaño máximo de malla será
de 1OO mm si se trata de impedir la caída de personas.
Si se pretende evitar también la caída de objetos,
la dimensión de la malla debe ser, como máximo,
de 25 mm. La malla debe ser cuadrada y no de rombo, ya que estas
últimas producen efecto "acordeón", siempre
peligroso por las variaciones dimensionales que provoca.
Redes horizontales
Su objetivo es proteger
contra las caídas de altura de personas y objetos.
A. En las operaciones de encofrado, ferrallado, hormigonado y
desencofrado en las estructuras tradicionales
B. En el montaje de estructuras metálicas y cubiertas
Para el caso "A', la red se sujeta a un soporte metálico,
que se fija a su vez a la estructura del edificio.
Para el caso "B", las redes horizontales de fibra van
colocadas en estructuras metálicas debajo de las zonas
de trabajo en altura.
La puesta en obra de la red debe hacerse de manera práctica
y fácil. Es necesario dejar un espacio de seguridad entre
la red y el suelo, o entre la red y cualquier obstáculo,
en razón de la elasticidad de la misma.
La cuerda perimetral de la red debe recibir en diferentes untos
(aproximadamente cada metro) los medios de fijación o soportes
previstos para la puesta en obra de la red y deberá estar
obligatoriamente conforme a la legislación vigente y ser
de un material de características análogas al de
la red que se utiliza.
Las redes se fijarán a los soportes desde diversos puntos
de la cuerda límite o perimetral, con la ayuda de estribos
adecuados, u otros medios de fijación que ofrezcan las
mismas garantías, tal como tensores, mosquetones con cierre
de seguridad, etc.
Altura de caída
Las redes deben ser instaladas de manera que impidan una caída
libre de más de 6 m. Como el centro de gravedad de un hombre
está a un metro del suelo y la caída libre del mismo
sobre la red no deberá sobrepasar los 6 m de altura, dicha
red deberá estar como máximo a 7 m por debajo del
centro de gravedad del hombre en cuestión. La deformación
producida en la red por efecto de la caída, origina una
flecha "F". Según ensayos realizados por el I.N.R.S.,
dicha flecha debe estar comprendida entre 0,85 < F < 1,43
m.
Características físicas de las redes de
protección
Material utilizado
en la confección de la red
La red se elabora con cuerdas de fibras normalmente sintéticas,
ya que en las fibras naturales encontramos una serie de inconvenientes
tales como:
a. Son menos resistentes que las sintéticas.
b. Pierden resistencia a los agentes atmosféricos, agua
y luz, que favorecen su autodestrucción.
c. Son atacadas por mohos, bacterias, agentes contaminantes, etc.
Y con ello su resistencia se ve muy mermada por putrefacción.
Al tener menos resistencia deberán incrementarse los grosores
de las redes, mayor peso, menos flexibilidad, menos elasticidad,
etc., con el consiguiente peligro que se produzcan lesiones por
estas causas.
Las fibras de origen
químico que en principio pueden tenerse en cuenta en el
mercado nacional pueden resumirse en las siguientes: poliéster,
poliamida, polietileno y polipropileno, todas ellas con una serie
de ventajas e inconvenientes que se analizarán según
el uso que se vaya a realizar.
• Poliéster: Resistente, no le atacan los agentes
atmosféricos, imputrescible, es sin lugar a dudas el mejor
hilo químico que puede utilizarse.
• Poliamida: De iguales características que el poliéster,
presenta la ventaja de tener una gran elasticidad, absorbiendo
más suavemente los impactos.
• Polietileno y polipropileno: Estos hilos presentan la
ventaja de su bajo peso específico, por ello los fabricados
con estos materiales son muy ligeros, resistentes a los ataques
bacteriológicos y a la humedad. Se ha comprobado que la
resistencia a la abrasión y al doblado es sensiblemente
inferior al hilo de poliamida (normalmente entre 10 y 20 veces
inferior en resistencia).
La pérdida de resistencia por degradación que sufren
estos hilos a los rayos solares es muy notable. A los pocos meses
de exposición el hilo se endurece volviéndose quebradizo.
Otras dos ventajas que ofrecen estos hilos en su gran sensibilidad
al calor. Algunos de ellos a 90º C ya empiezan a reblandecer
y por tanto a perder notable resistencia.
Comportamiento
de las redes
La posibilidad de
soportar un impacto determinado es función, entre otros
valores, de su sección y de su longitud, siendo mayor dicha
posibilidad a medida que crecen dichos parámetros.
Para evitar rebotes, la absorción de energía debe
hacerse en parte plásticamente, lo que se logra, en primer
lugar, a través del apriete de los nudos. Si la red no
dispone de nudos y absorbe energía de forma plástica,
se producen en la misma deformaciones permanentes que la acercan
al límite de rotura.
El nudo será realizado mecánicamente, denominado
tipo inglés, y sometido a estiraje, estabilizado y fijado
mediante resinas sintéticas.
Los nudos manuales
se deslizan y producen repartición irregular de mallas
que ocasionan agujeros en el paño.
La sujeción de la red a la cuerda perimetral se efectuará
mediante nudos antideslizantes.
Evitaremos así que al producirse el impacto se repartan
de forma irregular las cargas en la red y en la cuerda exterior
de refuerzo.
Características químicas
Aspectos a tener en cuenta
• La intemperie :El medio habitual en que se utilizan las
redes es la intemperie. Los rigores climáticos afectan
de diferente manera a las fibras en función de su origen
(naturales, artificiales o mixtas) y, dentro de cada grupo, según
su composición química, tal como se ha visto anteriormente.
• Proyección de partículas incandescentes:
En los casos en los que se realizan trabajos de soldadura por
encima del nivel de las redes, hay que tener en cuenta el deterioro
que las partículas incandescentes pueden producir en las
mismas, disminuyendo su resistencia.
Ensayos realizados sobre distintas cuerdas muestran que, en general,
el comportamiento de las fibras naturales frente a la soldadura
es mucho mejor que el de las artificiales. Entre éstas
últimas, unas responden mejor que otras en función
de su composición y trenzado.
No obstante, todas
las fibras experimentan mermas en su resistencia, por lo que debe
estudiarse un sistema de protección adecuado, ya sea encamisándolas
con fibras ignífugas, o a través de otros medios.
• Agentes ambientales especiales: Para la utilización
de redes en lugares con contaminantes especiales (productos químicos
volátiles expulsados por chimeneas, etc) que puedan afectar
a la resistencia de las mismas, habrá que elegir el tipo
de fibra o tratamiento necesario para eliminar o disminuir la
degradación.
• Óxido de hierro: El óxido de hierro ataca
normalmente a las fibras, por lo que todos los elementos metálicos
en contacto con las redes (soportes, anclajes, etc.), deberán
tener impregnaciones antioxidantes.
• Ensayos periódicos: Teniendo en cuenta que en la
actualidad es difícil encontrar fibras que no se vean afectadas
por los agentes citados, parece necesaria la realización
de ensayos periódicos de las redes en uso.
Estado actual de la investigación en estas materias
Los ensayos realizados en distintos países y zonas, tanto
a la intemperie como en laboratorio, muestran que las fibras experimentan
una degradación en su resistencia, que varía fundamentalmente
en función del tipo de fibra y del lugar donde está
emplazada.
El color negro, o la adición de estabilizadores, pueden
hacer más lento el proceso de degradación. El calor,
el frío, la humedad y el agua, parece que no afectan sensiblemente
a la resistencia de las redes, o, en caso de afectarles, su efecto
es reversible.
De todo ello podría
deducirse que, actualmente, hay dos caminos a seguir. Primero,
y más viable a corto plazo, el aumento de la resistencia
de las redes para compensar, durante la vida de las mismas (a
determinar), la pérdida de resistencia por envejecimiento
natural. Segundo, la investigación de nuevos materiales
o de estabilizadores que permitan disminuir, o incluso contener,
la degradación.
Características de los medios de fijación de las
redes
La red debe estar circundada, enmarcada o sujeta a un elemento
que se denomina soporte. El conjunto red-soporte hay que anclarlo
a elementos fijos de la construcción, para que proporcione
una adecuada protección. Para ello dividiremos los soportes
en dos grandes grupos:
a. Soportes para redes que impidan la caída.
b. Soportes para redes que limitan la altura de la caída.
Soportes para redes que impiden la caída
Para red tipo tenis: Esta red funciona como una barandilla de
protección de borde de forjado y se coloca en la última
fila de pilares, por la cara interior de los mismos.
Se utiliza para tableros de puente, bordes, terraza, etc.; se
puede utilizar esta protección embutiendo trozos de tubo
de 1,25 m de altura y 40 mm de diámetro en cajetines alojados
al hormigonar, y sujetando la red a estos pies derechos.
El anclaje a la edificación se consigue amarrando las cuerdas
perimetrales inferior y superior a los pilares u otros elementos
resistentes. El anclaje de la cuerda inferior puede completarse
con barquillas embebidas en el hormigón cada metro aproximadamente.
Para red vertical de fachadas: Estas redes van adosadas a las
fachadas de edificaciones e impiden la caída al exterior.
Los soportes utilizados normalmente son de dos tipos:
• Mástil vertical (mástil con brazo horizontal).
• Horca.
Anclajes: El anclaje de los soportes a la obra puede hacerse de
las siguientes maneras:
a. Para soporte vertical (mástil): Se utiliza un P.N.U.
100 x 50 x 61 o cualquier otro sistema lo suficientemente resistente.
Mediante esta U se consigue, si fuera necesario, separar la red
de la fachada.
b. Para soporte de horca
o Dejando unos cajetines al hormigonar los forjados.
o Colocando al hormigonar, en el borde del forjado, una horquilla
de redondo normal de construcción, de diámetro no
inferior a 12 mm. Se debe prohibir la utilización de aceros
especiales, en razón de que sus límites elásticos
son demasiado altos y su maleabilidad es pequeña.
c. La parte inferior de la red se sujetará a los anclajes
dejados en el forjado al hormigonar. La separación de estos
anclajes será aproximadamente de 1 m.
Para la red de desencofrado: Son redes de 3,50 m de anchura y
longitud variable, que cubren el perímetro de la fachada
entre dos forjados consecutivos.
La red se amarra con cuerda de poliamida de 10 mm de diámetro
como mínimo, o mosquetones metálicos a los anclajes
preparado en el suelo de una planta y en el de la siguiente y
que se han utilizado para amarrar la red en la construcción
de la estructura.
Soportes para redes que limiten la altura de caída
La normativa de
diversos países admite que la caída libre de una
persona sobre superficie elástica sea como máximo
de 6 m. La práctica aconseja que esta caída se reduzca
a la menor altura posible. Lo ideal, siempre que se pueda, es
llevar las redes en el forjado inmediatamente inferior al del
trabajo.
Soporte tipo horca: Está formado por un soporte vertical
con brazo horizontal. Las dimensiones del soporte se realizarán
cuando se conozcan los esfuerzos transmitidos al mismo, con objeto
de que trabaje dentro del límite elástico y con
un coeficiente de seguridad adecuado al mismo.
Redes horizontales: Debemos distinguir dos casos claramente diferenciados
por el tipo de soporte y anclaje a la edificación.
• Para la protección de patios de luces, huecos de
ascensores y, en general, huecos en forjados.
En este caso no se necesita soporte especial, para poder unirse
directamente la cuerda perimetral a unos anclajes previamente
dejados en el forjado.
• Para la protección de bordes de forjado (fachadas)
son varios los modelos de soporte y la forma de anclarlos al edificio.
Se describen dos tipos:
a. Soporte metálico constituido por un tubo de 50 mm de
diámetro y una longitud aproximada total de 5 m. Va anclado
al forjado, unido a la "base sustentadora". La mencionada
base se sujeta por medio de dos puntales suelo-techo o perforando
el forjado e introduciendo dos pasadores.
Al recibir un impacto, el soporte se cierra sobre el edificio
quedando el operario en la bolsa que forma la red.
Este tipo de soportes necesita cada 10 m aproximadamente arriostrar
alguno de ellos a los pilares. Con ello se consigue que al recibir
la red un peso no se deformen los soportes en el plano horizontal.
El larguero fijo vertical se apoya sobre el borde de dos forjados
consecutivos, sujetándose al superior mediante un gato
(también pueden emplearse otros sistemas de fijación).
El brazo móvil gira sobre un plano vertical perpendicular
a la fachada.
Recomendaciones generales para la utilización de las redes
de protección
Llegada a la obra y montaje
Revisión de redes, soportes y accesorios: En primer lugar,
se debe comprobar que el tipo y calidad de la red (material, luz
de malla, diámetro de la cuerda, etc.), soportes y accesorios
son los elegidos y vienen completos.
Se comprobará el estado de la red (posibles roturas, empalmes
o uniones, y resistencia), el de los soportes (deformaciones permanentes,
corrosión y pintura) y el de los accesorios (lo citado
según cuerdas o metálicos). También se deberá
comprobar si los anclajes de la estructura están en condiciones
para el montaje.
Almacenamiento en la obra hasta su montaje: Las redes deben almacenarse
bajo cubierto, si es posible en envoltura opaca (si no están
envueltas no deben colocarse sobre el suelo) y lejos de fuentes
de calor.
Los soportes y elementos
metálicos deben colocarse en lugares en que no puedan sufrir
golpes ni deterioros por otros materiales y protegidos contra
la humedad. Los pequeños accesorios deben estar en cajas.
Previsión de protecciones personales y medios auxiliares
a emplear en el montaje: Aunque el montaje suele hacerse a poca
altura (primera planta en edificación o segunda si hay
voladizo), normalmente implica un trabajo al borde del vacío
por lo que se preverán los cinturones de seguridad necesarios
para los montadores, con el largo de cuerda adecuado, así
como los puntos o zonas de anclaje de los mismos, de forma que
se evite en todo momento la caída libre.
Asimismo, se tendrán previstos y dispuestos, en su caso,
los medios auxiliares de puesta en obra de los soportes.
Montaje y revisión: El montaje debe ser controlado por
un mando de la obra y una vez finalizado, debe ser revisado, al
menos en sus aspectos fundamentales: soportes, anclajes, accesorios,
red, uniones, obstáculos, ausencia de huecos, etc.
El sistema de izado del mástil y red en una estructura
de hormigón armado se realiza de la siguiente manera:
a. Colocar la eslinga por debajo del brazo del mástil.
b. Aflojar cualquier tipo de anclaje del mástil, de forma
que no tenga ningún obstáculo para el deslizamiento
vertical del mismo.
c. Desatar la cuerda de sustentación de la red, sujetándola
del extremo para evitar que se salga de las poleas.
d. Trepar el mástil hasta la altura correspondiente del
forjado a construir. Fig. 23-3
e. Fijar los mástiles a los anclajes.
f. Soltar la parte inferior de la red. Fig. 23-3
g. Trepar la red tirando de la cuerda y atarla al mástil
convenientemente.
h. Enganchar la parte inferior de la red al último forjado
construido. Fig. 23-4
Usos y ciclos
Revisiones y pruebas periódicas: después de cada
movimiento de las redes debe revisarse la colocación de
sus distintos elementos y uniones, comprobándose, además,
la ausencia de obstáculos y huecos.
Dada la variable degradación que sufren las redes a causa
de su utilización, conviene realizar, si es posible, al
menos lo siguiente:
a. Recabar del fabricante o suministrador la duración estimada
para el tipo de red concreto y, si dispone de datos en el ambiente
y zona en que se está utilizando la red.
b. La recopilación, por parte del usuario, de datos reales
de duración en otras obras puede ser un excelente complemento
del punto anterior.
Revisiones después de recibir impactos próximos
al límite de uso: después de un impacto de energía
próxima al límite admisible, se debe comprobar el
estado de la red (rotura de cuerdas, de nudos, deformación
y fecha permanente) y el de los soportes, anclajes y accesorios
(roturas, deformaciones permanentes, grietas en soldaduras). Si
se encuentra alguno de los defectos citados se estudiará
su posible reparación siempre que se garanticen las condiciones
mínimas exigidas.
Limpieza de objetos caídos sobre la red: los objetos o
materiales que caen normalmente sobre la red deben ser retirados
con la frecuencia que se requiera, según los casos, de
forma que nunca impliquen un riesgo para las personas que pudieran
caer, un daño a la propia red o una sobrecarga excesiva
permanente sobre la misma.
Desmontaje: Protección personal y medios auxiliares
Debe procederse en sentido inverso al montaje, utilizando siempre
la protección personal.
Almacenamiento en
obra hasta su transporte al almacén: se debe realizar en
condiciones similares a las que se utilizaron en la llegada de
las redes. Las redes se empaquetarán, limpiándolas
previamente de los objetos que hayan quedado retenidos entre las
mallas.
Transporte en condiciones adecuadas: el transporte a otra obra
o al almacén debe realizarse de forma que las redes no
sufran deterioro por enganchones o roturas y que los soportes
no se deformen, sufran impactos o esfuerzos inadecuados.
Los pequeños accesorios deben transportarse en cajas para
evitar pérdidas.
Conviene que las redes de protección vayan de la obra al
almacén y no directamente a otra obra, para que puedan
ser sometidas a una revisión a fondo todos sus elementos.
Almacenamiento y mantenimiento
Una vez las redes en el almacén, debe procederse a la detallada
revisión de los elementos textiles y metálicos,
realizándose, en su caso, las reparaciones necesarias.
Caso de que no sea posible la reparación en condiciones
que garanticen la función protectora a que están
destinadas, deben desecharse.
Los elementos metálicos que hayan sido utilizados en obra
y que no lleven otra protección anticorrosiva, deben pintarse
al menos una vez cada año. Todos los elementos se almacenarán
al abrigo de la intemperie. Las redes estarán, además,
fuera del alcance de la luz y de fuentes de calor, limpias de
objetos, sin contacto directo con el suelo y en zonas con el menor
grado posible de humedad.
Legislación
Reglamentación
afectada en caídas de altura.
Bibliografía
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"Methode de determination de la force de rupture pour traction
des fils notar filets et de leur force de rupture du noeud"
(2) AFNOR - NF - P 93-311 (Juillet 1980)
"Filets de sécurité en nappe nouée en
textiles chimiques à base de polimères synthétiques
pour equipements de supports"
(3) AFNOR - NF - P 93-312 (Novembre 1972)
"Supports de filets de sécurité"
(4) ANSI - A. 10.11-1971
"Minimum requirements for safety nets"
(5) BSI - CP. 93:1972
"Code of practice for the use of safety nets on constructional
works"
(6) BSI - 2830:1973
"Suspended safety chairs and cradles for use in the construction
industry"
(7) J. LEFEBRE
"Consideraciones teóricas sobre la valoración
de los efectos dinámicos"
Notas y Documentos, nº 299
(8) INSTITUTO NACIONAL DE SEGURIDAD E HIGIENE EN EL TRABAJO
"Redes de protección y sus sistemas de fijación"
Madrid 1984
(9) INRS NT 125
"Filets de sécurité". 1-Nature et composition
(10) INRS NT 126
"Filets de sécurité". 2- Mise en oeuvre
(11) IRANOR PNE 81-650 (1978)
"Redes de seguridad. Características y ensayos"
(12) SANFELIX MORATA, DANIEL
"Redes de protección"
II Jornadas Nacionales de Seguridad en la Construcción.
Madrid-3 - 6 Abril 1973
(13) YARZA AQUILINA, FERNANDO
"Jornada Técnica sobre redes de seguridad"
Alicante. Mayo 1984
________________________________________
Adenda
Revisión normativa
• REAL DECRETO 1627/1997. Establece las disposiciones mínimas
de seguridad y salud en las obras, (MINISTERIO PRESIDENCIA, BOE
núm. 256, de 25 de Octubre de 1997).
NTP 124: Redes de
seguridad
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