| Masas
de aire.
La atmósfera
no es homogénea y se divide en grandes masas de aire que
se diferencian, sobre todo, por su humedad y temperatura, y son:
- Masa ártica
(A).
- Masa polar (P).
- Masa tropical (T).
- Masa ecuatorial (E).
Estas cuatro clases
de masas de aire se dividen a su vez en continentales y marítimas
(a excepción de las continentales) y se mantienen homogéneas
en una misma región aérea y en sentido horizontal.
Cuando estas masas
se desplazan abandonado su región se clasifican en masas
frías o cálidas según sea su temperatura
inferior o superior a la del lugar por donde circulan.
Las masas
de aire frío (árticas o polares) al descender
a latitudes más templadas contactan con superficies calientes
dando lugar a inestabilidad y a un gradiente vertical de temperatura
que a u su vez da origen a nubosidad de tipo de desarrollo vertical
(cúmulos y cúmulo-nimbos), vientos y chubascos tanto
más acusados cuanto más humedad tenga el aire, pero
todo ello con buena visibilidad.
Las masas
de aire cálido (tropicales o ecuatoriales) discurren
sobre zonas más frías y al enfriarse sus capas disminuyen
el gradiente térmico vertical con función estabilizadora.
Los vientos serán de intensidad constante y más
bien baja, precipitaciones suaves y continuas con mala visibilidad.
Cuando las masas
de aire frío y cálido se ponen en contacto dan lugar
a una zona frontal.

|