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Ilustración
Movimiento
cultural difundido en Europa a finales del siglo XVII y en el
XVIII, centrado principalmente en Francia, basado en la confianza
en la razón humana y en la noción de progreso histórico,
moral y material; designa también el propio periodo histórico.
Se caracterizó por el uso crítico de la razón
en todos los aspectos de la vida intelectual, política
y social, en especial por la crítica a los principios de
autoridad y de tradición y al dogmatismo religioso; la
definición de una moral laica, disociada de la religión;
la tolerancia; el cosmopolitismo; el receto ante la metafísica
y una actitud pragmática y utilitaria hacia el conocimiento;
el énfasis en el desarrollo científico y técnico,
así como en el valor de la educación; la creencia
optimista en el progreso y la felicidad de la humanidad.
Si
bien los ilustrados eran herederos del racionalismo de Descartes,
Spinoza y Leibniz, sus referentes más directos fueron el
empirismo de Locke y la física experimental de Newton.
La Ilustración se movió entre la búsqueda
de principios y leyes generales que explicasen las vicisitudes
humanas y el interés práctico por actuar en la sociedad.
El intenso debate público sobre grandes cuestiones el hombre,
la naturaleza, la religión, La sociedad, la política
se dirigió preferentemente a la aplicación de las
ideas renovadoras a la transformación concreta y general
de la sociedad, originando un vasto movimiento reformador que,
en su variedad, tendió a proporcionar una cobertura ideológica
y legitimadora a las fuerzas sociales en ascenso que cuestionaban
el Antiguo Régimen.
Algunos
monarcas emprendieron políticas inspiradas en los ideales
reformadores ilustrados (despotismo ilustrado). El movimiento,
con el pensamiento político de Montesquieu, la crítica
a la religión de Hume, la batalla por la tolerancia de
Bayle y Voltaire, la Enciclopedia de Diderot y DAlembert, la historia
natural de Buffon, Los escritos históricos de Voltaire,
Montesquieu y Gibbon, entre otros muchos ejemplos, tuvo gran influencia
cultural y política en la sociedad occidental contemporánea.
En cuanto concepto histórico, la noción de Ilustración
surgió en Alemania (Aufkldrung) entre finales del siglo
XVIII y principios del XIX, y fue pronto adoptada por autores
de otros países. El término, equivalente al latín
senenitas, derivaba del uso de metáforas de claridad y
luz (éclairer, etcétera, en francés) difundido
en el siglo XVII en filosofía (Leibniz, Descartes) y en
el pietismo.
A finales
del siglo xvin el concepto de Ilustración se popularizó,
pero se utilizó con sentidos distintos V connotaciones
tanto positivas como peyorativas. En la definición y divulgación
del concepto histórico en su acepción contemporánea
destaca la aportación de Kant, que la veía en términos
positivos y la conectó con un periodo histórico
(¿Qué es la Ilustración?, 1784); pero fueron
también importantes las obras de autores del siglo xix
críticos con ella, como el poeta romántico Novalis,
que usó el término para calificar negativamente
el proceso de modernización, o el filósofo idealista
Hegel, que la identificó con un racionalismo abstracto
y un materialismo radical.
A finales
del siglo XIX el concepto comenzó a ser ampliamente utilizado
por historiadores de la filosofía y por historiadores en
general, con un significado mayoritariamente positivo. E. Troeltsch
la definió como un periodo de transformación cultural
que había afectado a todos las esferas de la vida (La Ilustración,
1897). En el siglo XX la producción historiográfica
sobre la Ilustración ha sido abundante y en su mayor parte
de naturaleza liberal; por ello, la Ilustración suele ser
presentada como el origen del secularismo moderno y del liberalismo,
y considerada, más aún que el Renacimiento, como
el punto de partida de la cultura occidental moderna, al afirmarse
la idea de que de ella se derivan muchos de los rasgos de la época
contemporánea: secularización, empirismo, individualismo,
democracia, progreso, etc.
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