| Cabina
antivuelco:
Primordialmente debe proteger del atrapamiento
al conductor en caso de vuelco. Para ello, y para evitar daños
por golpes, debe ir complementada por la utilización de
un cinturón de seguridad que mantenga al conductor fijo
al asiento al estilo de los instalados en los automóviles,
lo que resulta adecuado también contra colisiones.
Debería proteger
también contra la caída o desplome de tierras y
materiales, como por ejemplo, muros, árboles, etc., por
lo que el uso exclusivo de un pórtico no constituye una
solución totalmente satisfactoria.

La cabina ideal es la que protege contra
la inhalación de polvo producido incluso por el trabajo
de la misma máquina y que se introduce frecuentemente en
los ojos, contra la sordera producida por el ruido de la máquina
y contra el estrés térmico o insolación en
verano.
La mayor dificultad de esta cabina para proteger
al conductor del polvo, ruido y los rigores climáticos
estriba en las duras condiciones en que trabaja la máquina
y por lo tanto el mantenimiento tiene que ser muy frecuente y
al no ser un elemento fundamental para el funcionamiento de la
máquina no se utiliza.
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