| Podemos
definir la batería de arranque como aquel aparato, capaz
de almacenar energía en forma química para restituirla
bajo forma de energía eléctrica, la cual se
aprovecha para el
servicio combinado de la puesta en marcha y el funcionamiento
del motor de combustión interna, además de la iluminación
y servicios auxiliares del vehículo.
Estas baterías
son de las denominadas reversibles, es decir, una vez transformada
la energía química en eléctrica pueden ser
cargadas de nuevo con una corriente continua, haciéndola
circular en sentido inverso a la descarga.
Funcionamiento
Si sumergimos dos
placas de plomo, cuyos huecos están rellenados con las
masas activas, en una disolución de ácido sulfúrico
y hacemos pasar por el recipiente una corriente, el ánodo
se convertirá poco a poco en peróxido de plomo.
Decimos entonces que el acumulador "se carga" de electricidad
porque, cuando suprimimos el manantial empleado para cargarlo,
la modificación química que ha experimentado es
capaz de restituirnos una corriente eléctrica (debido a
la fuerza electromotriz de polarización: tensión
de la superficie de contacto entre el electrodo y la disolución,
esta tensión es algo superior a 2 V en cada elemento) que
será de sentido opuesto al de la corriente de carga y motivará
que tienda a igualarse la composición de los electrodos.
En el cátodo queda plomo.
Composición
Un acumulador de
plomo está compuesto de :

Recipiente
o monobloque:
de ebonita o polipropileno, dividido en tres o seis compartimentos
o celdas.
Tapa:
que cierra la batería, con dos inserciones de plomo (terminales)
para los bornes y un agujero por cada celda para la salida de
gases y adición de agua destilada.
Rejilla:
soporte de la materia activa y conductora de la corriente eléctrica.
Materia
activa: compuestos para empastar las placas.
Placa:
positiva o negativa; rejilla empastada con la materia activa.
Separador:
impide el contacto físico entre placas de distinta
polaridad y suele tener forma ondulada o ranurada para facilitar
la conducción del electrolito.
Elemento:
está formado por grupos de placas positivas unidas
entre sí y grupos de placas negativas también unidas.
Entre ambos grupos se hallan intercalados los separadores.
Tapón:
para cerrar el agujero de la celda, con orificio para el escape
de gases.
Electrolito:
solución de ácido sulfúrico diluído
en agua que suministra el sulfato y actúa como conductor
entre las placas (la densidad, con la batería completamente
cargada, oscila entre 1,25 y 1,29 a 25º C. Una densidad de
la disolución de 1,20 equivale a 5 volúmenes de
agua por uno de ácido).
Innovaciones
Creemos en la posibilidad
de introducir modificaciones en algunos útiles que, junto
a otros ya existentes en el mercado, procuren un mejor servicio
y, sobre todo, garanticen un mayor grado de seguridad. Es posible
que estas innovaciones repercutan en la fabricación de
acumuladores variando algún aspecto de ellos, pero esto
no debe ser obstáculo siempre que sea en beneficio de reducir
los accidentes laborales.
Las pinzas de los
cables de emergencia o de los cargadores son un agente casi constante
de producción de chispas: por dificultades en la conexión,
porque se escapan de los bornes, porque golpean el chasis del
vehículo, etc. Una forma de evitar estos problemas puede
ser un nuevo diseño de la pinza, como es que se ofrece
en la Fig. 9.
Si se inserta un
interruptor en los cables de enlace entre la batería de
socorro y la batería instalada, al menos conseguiremos
estar alejados de la batería caso de producirse la explosión.
La existencia hoy
en día de baterías de "bajo mantenimiento"
y "sin mantenimiento" que permiten estar activadas sin
pérdida de carga durante largo tiempo, representa disminuir
notablemente la exposición a los riesgos señalados.
Por último,
hay que hacer constar que el soporte para alojar la batería
en los vehículos resulta a veces demasiado débil
contra los golpes y vibraciones a que continuamente están
sometidos, por lo que sería deseable modificar su estructura,
situación y sistema de sujección de la batería. |